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27 de mayo de 2021

ARGENTINA NECESITA ADECUAR EL SISTEMA FINANCIERO PARA LA NUEVA ETAPA

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Estamos ingresando enla etapa de la “nueva normalidad”, o lo que algunos llaman “LA ETAPA DE CONVIVENCIA CON EL VIRUS”, dado que, con avances y

Estamos ingresando enla etapa de la “nueva normalidad”, o lo que algunos llaman “LA ETAPA DE CONVIVENCIA CON EL VIRUS”, dado que, con avances y retrocesos en las fases del AISLAMIENTO SOCIAL, especialmente en el AMBA y en algunas provincias como Santa Fe, el resto del país está prácticamente todo “normalizado” y adaptándose al nuevo contexto socio-económico.

Evidentemente en esta nueva etapa, priorizo la economía y salud mental, tomando conciencia y apelando alaresponsabilidad individual, toda la ciudadanía está de regreso a la vida económicamente activa, o por lo menos enfrentando y reinventándose con lo que quedó de sus fuentes laborales y/o empresariales.

Como podemos ver y de acuerdo a lo ya enunciado en mi blog, la Argentinaestá en una etapa favorable en su negociación de deuda pública, con los actores económicos volviendo a activarse, y con el foco puesto en el FMI y que seguramente tendrá avances en su negociación, vendrá la época de saber qué plan o programa o grupo de medidas el Estado lanzará, y no solo será necesario para saber cómo será nuestro futuro sino también porque estamos en período previo a elecciones legislativas para el 2021, un coctel de situaciones importantes para realmente comenzar a dar señales de nuestro futuro económico.

En este trabajo me focalizaré solamente en dar mi opinión sobre lo que necesitará el Gobierno, para alinearse a la nueva vida económica, y que es, ni más ni menos, queLA NECESIDAD DE ADECUAR Y REORGANIZAR EL SISTEMA FINANCIERO.

Uno de los indicadores que siempre vislumbramos en Argentina, incluso antes de la pandemia, es el índice de la bajabancarización, así como también el bajo nivel de inclusión financiera que tienen nuestros actores económicos.

Que significa esto? Muy simple, “los actores económicos productivos pequeños tienen muy poca participación activa en el sistema financiero formal”, me refiero a los Comercios, Pymes, Micro emprendimientos, Monotributistas organizados como pequeñas pymes, como así también las unidades de negocios del sector servicios, casualmente estos sectores no incluidos en la bancarización formal son los que mayor participación tienen en el sector privado en la generación de empleos (directos e indirectos) como en la generación de riqueza y gran participación en el PIB.

Podemos inferir que estos pequeños actores económicos se vuelcan a lo que el BCRA denomina “otros proveedores no financieros de crédito (OPNFC)”, que son aquellas empresas que, sin ser entidades financieras o empresas no financieras emisoras de tarjetas de crédito, se dedican, como actividad principal o secundaria, a ofrecer créditos. Podemos citar dentro de este grupo de empresas las cooperativas o mutuales y a empresas que están explotando el uso de la tecnología en la oferta y provisión de créditos (fintech), entre otros.

Evidentemente las soluciones financieras de estos OPNFC no son las adecuadas ni tampoco son las que estos actores de la economía necesitan para poder desarrollarse comercialmente, como así tampoco son soluciones financieras similares a las que ofrece el mercado financiero de los Bancos.

Según un informe especial del BCRA de fecha 30-06-2020 describen los siguientes indicadores referidos “Otros Proveedores No Financieros de Crédito:

- Los Otros Proveedores No Financieros de Crédito (OPNFC) registrados en el BCRA triplican a la cantidad de entidades financieras (288 proveedores registrados a la fecha, mientras que las entidades financieras suman 78).

- Los saldos de créditos de los OPNFC alcanzaron un 7,8% del total de los préstamos en pesos del sistema financiero a personas físicas y PyMEs (a enero de 2020). Excluyendo las asistencias por tarjetas de crédito de ambos totales, esta proporción asciende a un 9,6%.

- La cantidad de deudores únicos se sitúa en alrededor de 4 millones de personas. De este total, 2,3 millones de personas también poseen deudas con el sistema financiero.

- Las tasas de interés promedio del primer trimestre estuvieron entre 113% y 125% para el conjunto de OPNFC, mientras que la mediana fue cercana a 100%.

- Las cooperativas y mutuales mostraron las menores tasas de interés promedio entre los subgrupos de OPNFC en el primer trimestre de 2020, mientras que las fintech presentaron los valores más elevados.

Esta realidad no solo se nota en el centro de la atención del AMBA, sino también en las economías regionales del interior, donde estos índices tienden a acentuarse aun más.

Esto es culpa de los Bancos?Evidentemente que no, las normas del BCRA están dispuestas y organizadas para proteger a los depósitos de las personas y empresas y los Bancos deben cumplirlas, y evidentemente lo hacen muy bien, en esta crisis del COVID 2019 incluso en la crisis de 2018, se comprobó que el sistema financiero funcionó muy bien y con muy buen respaldo, y no solo en la moneda pesos, sino también en dólares, donde en los periodos de corridas no hubo retiro masivo de fondos depositados.

Aporto algunos datos relevados por CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) que podrán ayudar a entender el problema que vengo comentando:

- Antes de la pandemia existían identificadas como micro, pequeñas y medianas empresas más entidades de similares características: 854.000 pymes

- Relevadas dentro del monto anterior 608.000 pymes registradas como empleadoras

- De las 608.000 el 50 % se encontraba registrada formalmente

- El 97% de esas pymes eran muy pequeñas

- Ninguna de esas pymes exporta

- Estas pymes representan el 70 % del empleo registrado, en ese momento antes de pandemia cerca de 4.000.000 de trabajadores (de un total de 6.000.000)

- El 95% de estas pymes no califica en el actual sistema financiero formal

Además, CAME agrega algunas consideraciones cualitativas de importancia para analizar como son:

- En Argentina no hay nacimiento de nuevas pymes, se mueren todos los años más pymes de las que nacen

- Existe el problema del envejecimiento de sus dueños y directivos, solo el 6% tienen en promedio 41 años en sus órganos de directivos

- Debido a la alta presión impositiva, y laboral, nacen en la INFORMALIDAD

- En su totalidad manifiestan la falta de CREDITO acorde a sus necesidades fundamentalmente de capital de trabajo, como así también en inversiones

- Todas manifiestan que llevan más de dos años de recesión

Por último,aporto dos indicadores que tienen mucha relevancia que ponen en evidencia la actual situación de la que vengo narrando, y son:

- En Argentina el grado de bancarización es del 12 % del PIB (Chile 90%, Brasil 60%)

- Se estima que en el primer trimestre del 2020 se cerraron 20.000 empresas de tamaños pequeños, fundamentalmente servicios, representan aproximadamente 1.000.000 de baja de empleos formal e informal.

Entenderán que observando estas informaciones y con la llegada del COVID 19 el panorama en la actualidad es mucho más grave, donde poder restablecer estas empresas del segmento pequeño será una tarea titánica y debiera ser uno de los focos del Gobierno para restablecer la cadena productiva en todos estos sectores que vengo comentando.

Evidentemente la pandemia puso de manifiesto esta circunstancia, donde vimos que los grandes problemas en las asistencias financieras y de apoyo con medidas concretas lanzadas por el Estadono llego al sector de las empresas y pymes con menor grado de bancarización, fundamentalmente las líneas de créditos al 24% para capital de trabajo.

Aumentar el grado de bancarización (depósitos y créditos) y el nivel de inclusión financiera, es uno de los grandes desafíos de Argentina para los próximos años. Esto no será un camino fácil. Incrementar la bancarización con inclusión financiera requiere una serie de precondiciones macroeconómicas, así como también realizar acciones concretas tanto del sector público como del privado, y con una decisión fuerte del Estado Nacional y como política de estado.

Ahora bien seguramente en la nueva etapa refundacional que el Estado debiera encarar, con índices macroeconómicos devastados (pobreza e indigencia, desocupación, economía informal,caída del nivel de actividad, poco crecimiento del PIB), empresas quebradas o algunas pendiendo de un hilo, comercios destruidos en sus canales de ventas, empresas ligadas a la gastronomía, al esparcimiento, al deporte y al turismo a la deriva, con grandes focos de amenazas de contención social y problemas de inseguridad, estamos en presencia de un escenario muy complejo para poder recuperar y poner en movimiento toda esa red productiva, agregados a todos estos indicadores y que nos encontramos en un año previo a elecciones legislativas y que serán de mucha relevancia dado a que será el primer dato contundente de medición que la ciudadanía realizara sobre la gestión del actual gobierno.

Me permito un comentario a modo de sentencia, no existe una economía sin crédito adecuado y acorde para su crecimiento, es idéntico a lo que pasa en una familia, es condición indispensable que el crédito debe estar a la altura de su circunstancia.

Por ende no quedan dudas que para poder ajustar estos mecanismos, el Gobierno deberá acomodar las normas de funcionamiento del sector financiero, dado a que con las leyes actuales no va a poder atender y dar soluciones a todos los sectores, y entiendo es el momento de normalizar estas situaciones y dar marco regulatorio a nuevas normas para que puedan todos los Bancos y demás actores del sistema financiero poder dar soluciones a esta nueva modalidad.

Resulta necesario crear las condiciones macroeconómicas para que Argentina vuelva a tener una moneda confiable, que sea reserva de valor en la cual puedan ahorrar los argentinos. Una moneda sana es un requisito necesario para que aumenten los depósitos, que a su vez son la materia prima de los préstamos. El depositante que ahorre en moneda local debe ser recompensado con una tasa de interés real positiva, de manera tal que se premie el esfuerzo por postergar consumo y contribuir al ahorro nacional. Lamentablemente en nuestro país demasiadas veces fue a la inversa.

El Gobierno lleva una línea para que todos pensemos y actuemos en pesos, y que los ahorros de las personas y empresas se realicen en pesos, y en consecuencia esos pesos deberán ser canalizados gran parte como ahorro en las entidades financieras, para que ellas con normas adecuadas, puedan atender toda la necesidad de créditos y asistencia a los sectores que hoy no se encuentran bancarizados o no tienen una solución en el sistema financiero formal. Son en la gran mayoría pymes, comercios y demás organizaciones con estos fines empresariales. Estos segmentos son los que tienen problemas de índole patrimonial y de justificación de ingresos, pero cuentan muchas de ellas con gran vocación y pasión empresarial, grandes trayectorias y mucho oficio en sus tareas, y generan como advertimos, mucha mano de obra y participación en el PIB de nuestra Nación.

Adicionalmente, es necesario crear un marco regulatorio e impositivo que fomente la inclusión financiera y que asegure que los prestadores de servicios financieros compitan en igualdad de condiciones, en función de la actividad que realicen. A igual servicio, regulación y tratamiento impositivos equivalentes. En esto ha habido algunos avances, pero sigue siendo una materia pendiente. La excesiva carga impositiva que soportan las operaciones bancarias (Impuestos a los débitos y créditos, IIBB provinciales y cargas municipales) son un obstáculo para bancarizar la economía. Como así también las cargas laborales.

El desafío del Gobierno es adecuar el sistema financiero a nuevas normas para atender estos sectores, deberáagudizar el ingenio para crear los vehículos e instrumentosjurídicos afines y garantizar por estos medios que los depositantes en pesos tengan la certeza de que sus depósitos están bien custodiados, y será fundamental que no piense en postergar decisiones pensando en lo electoral, sino que tome las mejores opciones para comenzar a crecer.

Se deberá pensar en armar un Programa de Coordinación Sustentable y complementaria con “las entidades relacionadas a la economía social, como lo son las mutuales y cooperativas”, que hoy se encuentran bajo el paraguas jurídico del INAES. Deberá el Gobierno a través del BCRA e INAES buscar el mejor esquema y vehículo financiero para atender toda esta demanda que hoy no se encuentra en condiciones de ofrecer soluciones financieras adecuadas en tiempo y forma, además deberán buscar los mecanismos para darle garantía y seguridad a los depositantes de ambas entidades, de manera que se puedan captar fondos en pesos y con todas las garantías de cualquier depositante en un sistema financiero formal, en definitiva deberán buscar buscar distintas formas de inclusión financiera y mejores mecanismos de asistencias.

En el marco de la Iniciativa para la Bancarización e Inclusión Financiera, la Asociación de Bancos Argentinos (ADEBA) ha identificado medidas tendientes a fomentar el crecimiento de los depósitos, desarrollo del crédito y fortalecimiento del sistema de pago, en forma inclusiva. También se destacan medidas orientadas a reemplazar el dinero en efectivo, por dinero electrónico o digital. Entre las opciones identificadas se pueden destacar la universalización de las cuentas, bancarización de pagos y cobros del Estado, fortalecimiento y difusión de operatoria de Sociedad de Garantía Recíproca (SGR), interoperabilidad de QR entre cuentas bancarias y comercios, capacitación en finanzas a personas y empresas. Pero entiendo que solo con esa iniciativa no alcanza para dar respuesta a todos los sectores y actores de la economía que hoy se encuentran con problemas de inclusión financiera, insisto en que el Gobierno debe tomar las riendas en este tema y dar las instrumentaciones jurídicas a estos sectores de la economía dentro del concepto de “inclusión financiera formal”

También el nuevo marco del sistema financiero deberá contemplar mecanismos para atender las economías regionales y la atención en los puntos más pequeños y de aquellas localidades donde cada uno de estas Pymes estáubicado físicamente y pueden ver en el día a día su funcionamiento, diría casi en forma personal.

La nueva modalidad de normas de un sistema financiero deberá volver a apuntar al “trato personal” con cada cliente, me refiero a la atención en estos segmentos que necesitan distintas soluciones de uno a uno y no estandarizadas y enlatadas, dado que la solución paraun cliente no es la misma que para otro, no solo en las asistencias financieras sino en garantías y demás cuestiones.

Deberá aprovecharse todos los avances de la tecnología que hoy se encuentran disponibles, la utilización de canales digitales que permitan tener un servicio on line con las personas de estos sectores hoy desprotegidos o no bancarizados formalmente, toda esta plataforma tecnológica debería adecuarse a los segmentos de pequeñas pymes, comercios, etc. para poder darle solucionesy asistirlos con un verdadero concepto de inclusión financiera, acorde a sus necesidades.

En los años 80 fueron los bancos cooperativos y cajas de créditos los que atendieron estas necesidades, supieron captar el ahorro de las personas y empresas y canalizaron soluciones de atención a estos sectores con criterio de conocimiento del cliente y soluciones a medida, y fundamentalmente con ubicaciones físicas en grandes ciudades y redes de sucursales en localidades pequeñas para dar atención a estas demandas.

Por qué no pensar en buscar soluciones o acomodar el sistema de esostiempos, lógicamente con los ajustes a esta época moderna, fundamentalmente a los nuevos estilos de vida de las personas y sus distintas formas de intervenir en los procesos económicos, y fundamentalmente aprovechando la plataforma informática que hoy existe instalada en los distintos procesos del sistema financiero.

No me quedan dudas que el sistema financiero actual tiene toda la tecnología y atención totalmente bancarizada en el negocio de consumo, dando soluciones de buena calidad, como así también en las grandes empresas y aquéllas que puedan demostrar,según las normas actuales, buenos indicadores de solvencia, pero en el medio queda toda esa masa de clientes que vengo narrando y que con las consecuencias de esta pandemia, se necesitará darles soportes financieros adecuados para que pueda seguir funcionando y creciendo en sus actividades.

Como verán, puede haber varias alternativas y si existe buena predisposición y compromiso en asumir que la economía actual necesita esa reorganización en el sistema financiero, el Gobierno dispone las herramientas para comenzar a explorarlas. Es necesario fijar las nuevas reglamentaciones al respecto.

Será un nuevo desafío de este Gobierno, y no menos importante, para ver si luego de esta crisis podemos comenzar con un proceso de recuperación sustentable en el tiempo, y que dé oportunidades a todos y con menos desigualdad.

Estamos en contacto.

Un abrazo a la distancia.

Leonardo Piazza

LP CONSULTING

Consultor Financiero y Analista Económico

Contador Público